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Hace un tiempo me pidieron hablar con un grupo de directores ejecutivos que eran clientes en nuestro programa de transición de carrera ejecutiva.

Estábamos hablando de las ideas de mi libro, El Contrato del Liderazgo. Un tema que ha recibido mucha atención, se centró en el trabajo duro que los líderes deben hacer desde sus roles.

Este grupo opinó que la cosa más difícil que tenían que hacer como CEOs es cuando son confrontados con una decisión de negocios que desemboca en despidos y reducciones de plantilla. Tal vez se trata de una reestructuración de la organización o tal vez se trata de la venta de una parte de una empresa. Cualquiera sea la decisión empresarial, en las salas de reuniones todos ellos sienten un gran peso. La razón por la que dicen esto es que saben que sus decisiones afectan el sustento de sus empleados. Dado que todos estos líderes empresariales estaban en transición, ellos sabían de primera mano cómo era la experiencia.

En la actualidad, todos debemos en algún momento tomar decisiones difíciles, incluso dolorosas, como tener que reducir la fuerza de trabajo. ¿Qué ha cambiado para los líderes? Situaciones como estas, si no se manejan bien, pueden terminar desembocando en una situación mucho peor. A través de un proceso mal llevado, se puede dañar la reputación de su empresa.

Entre las señales que podemos encontrar, están los empleados que toman las redes sociales para ventilar sus frustraciones sobre reducciones de plantilla, lo que logra que la empresa se vea afectada negativamente.

La reducción de la fuerza laboral es una desafortunada realidad propia de los tiempos económicos que estamos viviendo. Aún así, cómo las organizaciones manejen estas situaciones es crucial no sólo para alcanzar los resultados deseados, sino también para asegurar que los que se quedan atrás estén comprometidos con la organización.

¿Cómo podemos nosotros, como líderes, gestionar con eficacia los despidos, mientras garantizamos la dignidad y el respeto de los empleados? Greg Simpson compartió tres estrategias clave:

  • Evite el mayor número de despidos que pueda. Simpson dijo: “Es muy importante demostrar a los empleados que usted ha hecho todo lo posible para evitar despidos. Gestión de vacantes, recortar gastos, adquisiciones justas y razonables, son algunas estrategias que muestran a los empleados que un despido es su última opción”.
  • Apoye a sus empleados en el retiro. También es esencial que los líderes aseguren que sus organizaciones están haciendo todo lo posible para apoyar a los empleados, proporcionándoles referencias sólidas, servicios de asesoramiento y coaching de carrera, y ayudando a encontrar nuevas oportunidades de empleo en el mercado laboral. Simpson dijo: “No se puede subestimar el apoyo emocional que la gente necesita para ser reorientado en su próxima oportunidad.”
  • Sea consciente de su marca corporativa. Finalmente como líderes, todos sabemos que nuestros empleados son un elemento crucial de nuestra marca. Si tratamos a las personas de malas formas, y los desechamos como basura vieja, corre la voz – especialmente a través de los medios de comunicación. “Las organizaciones que ignoran el comentario boca-a-boca de la de los ex empleados corren el riesgo de que sus marcas se vean empañadas. Así que debemos ser conscientes de la marca corporativa a través del proceso “.

Supervisar una reducción de plantilla es un momento difícil para cualquier líder. ¿Va a hacer todo lo posible para asegurarse de que sus empleados y los observadores externos vean a su organización lo más justa y compasiva posible? ¿O va a terminar teniendo una horda de empleados enojados en medios de comunicación social para manchar la reputación de su empresa?

Por Vince Molinaro

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